2010 junio | Alfredo Kraus

París 23/27 Junio 2010: La crónica

Creado el 29 junio 2010 dentro de Viajes

La Asociación tenía desde hacía ya varios años una cuenta pendiente con el Palais Garnier de París, uno de los templos operísticos de más carisma a nivel mundial. Después de unos cuantos intentos fustrados por fin habíamos logrado conseguir entradas para asistir a una representación operística en dicho teatro.  Se trataba  de la ópera de Rossini La Donna del Lago, con un reparto excepcional comandado por Juan Diego Flórez y en el que también intervenía nuestro buen amigo Simón Orfila, en una función de Gala a beneficio de la AROP.

Con buen ánimo pues iniciamos el miércoles, 23, bien temprano,  el viaje que vía Madrid nos llevaría hasta París. A media tarde ya estábamos bien instalados en el Hotel Mercure Ópera Garnier, situado en una pequeña calle cerca de la Estación de Lyon, y a pocos minutos del teatro. La primera cosa que hicimos fue ir a recoger en taquilla las entradas y dar una vuelta por los alrededores del Garnier.

Mas tarde un grupo numeroso cenamos en una Brasserie enfrente del Hotel, muy bien por cierto, y unos pocos, los más “gamberros”, terminamos en un pequeño bar en la misma calle tomando unas copas.

Al día siguiente, jueves, gran parte de los viajeros hicimos el Tour Panorámico de París, que incluía un viaje en barco por el Sena. El día, espléndido, contribuyó a que la excursión fuera un éxito. Por la tarde la ópera. Primer contratiempo: una huelga de funcionarios afectó al personal técnico del teatro y la función se dio sin escena, aunque con los artistas vestidos. Por lo que vimos no se perdió gran cosa. El calor que padecimos fue una incomodidad que molestó bastante mas que la falta de decorados.

El viernes hicimos, prácticamente a pié, una excursión titulada Paris desconocido, muy interesante por cierto, que terminó con una visita a Notre-Dame. Al mediodia comida organizada en el Café des Capucines, a la que asistieron parte del elenco de la ópera del día anterior: Daniela Barcellona, que estuvo acompañada por su marido el director de orquesta Alessandro Vitiello, viejo conocido nuestro y Simón Orfila. También estuvo invitado René Palacios, responsable de grupos de la Ópera de París. Por la tarde mientras parte de los viajeros vieron por televisión el España-Perú del Mundial de fútbol, otros asistimos en el Teatro de Le Châtelet al musical Los Miserables, un espectáculo extraordinario que nos dejó sobrecogidos.

El sábado no había nada organizado en cuanto a excursiones. Un pequeño grupo, que no habíamos estado nunca en París , optamos por ir a Montmartre. La excursión fue muy agradable y entre otros sitios visitamos el cementerio, concretamente la tumba de Marie Duplessis, el personaje que inspiró a Dumas su Dama de las Camelias y que es una de las mas visitadas de todas las existentes en dicho cementerio. Por la tarde los mas operísticos fuimos al Teatro de La Bastilla para ver La Walkiria, con lo cual los que estrenábamos París conocimos tres de los cuatro teatros importantes relacionados con la lírica. Para conocer mas detalles de lo que dieron de sí en lo artístico lo que vimos en los tres teatros nos remitimos al artículo aparecido en La Nueva España pocos días después, firmado por nuestro presidente.

Al día siguiente, domingo, la vuelta y segunda contrariedad del viaje. La huelga de funcionarios hizo que el aeropuerto fuera un pequeño caos con lo que los retrasos en los vuelos fueron importantes. Con problemas logramos embarcar y perdimos el enlace en Barajas, por lo que nos tuvieron que recolocar en un vuelo posterior, llegando a Asturias bastante mas tarde de lo previsto. Aún así estos inconvenientes no lograron quitarnos el buen sabor de boca que el viaje en su conjunto nos dejó.

Pontevedra 19-20 Junio 2010: La crónica

Creado el 22 junio 2010 dentro de Viajes

A pesar de las dos paradas obligatorias que el autocar tuvo que hacer en el recorrido Oviedo-Pontevedra, llegamos a buena hora a esta última ciudad con tiempo suficiente para tomar posesión de nuestras habitaciones en el Hotel Galicia Palace y tranquilamente buscar dónde comer. Un grupo nos encaminamos a uno de los sitios más típicos de Pontevedra, la Plaza de la Leña, pequeña pero encantadora y repleta de bares con sus correspondientes terrazas. En una de ellas comimos opíparamente a base de los consabidos productos típicos gallegos -pulpo, pimientos del Padrón, etc.- regados con el no menos típico vino de Ribeiro. En una mesa cercana el “grupo” de Avilés, Luis Palacios, Claudio López Arias y el matrimonio formado por Ana Jesús Artamendi y Mario Gª Zapico, también repusieron fuerzas y quitaron las “telarañas” de la garganta.

De vuelta al Hotel paramos en un establecimiento a tomar el correspondiente café (algunos con copa a mayores) y a la salida nos encontramos con los Morate y compañía que habían elegido para comer un restaurante mas aparente, del que por cierto no salieron muy satisfechos. El que esto escribe acompañado por alguno de los viajeros pasó por las taquillas del Centro Social Caixanova a recoger las entradas y una amable azafata nos enseñó la sala-auditorio donde se iba a celebrar el concierto. Tras el correspondiente descanso en el hotel vuelta al Centro donde saludamos en camerinos a Celso Albelo, el cual nos confirmó que tras el concierto iba a cenar con la organización en el mismo restaurante donde íbamos a hacerlo nosotros. En el auditorio vimos a varias caras conocidas, tanto de Oviedo como de Bilbao, atraídos como nosotros por la categoría de los participantes. El recital estuvo soberbio, con una exquisita Mariella Devia dominadora de todos los secretos del “belcanto”, repertorio en el que basó fundamentalmente toda su exitosa carrera. Celso, por su parte, demostró también que en ese repertorio no tiene rival hoy ni parece que lo pueda llegar a tener en las próximas décadas. También gustó el pianista Rubén Fernández Aguirre, al que ya habíamos tenido la oportunidad de ver el año pasado en Bilbao, acompañando a Ismael Jordi.

A la cena, en uno de los mejores restaurantes de Pontevedra, Casa Morán, nos acompañó un hermano de Tere Arce, residente en la cercana localidad de Marín, y José Antonio Campo, tenor y amigo de Servanda Fernández. La cena como era de esperar fue muy animada, aunque hubo algún abandono por indisposición. Al lado se encontraban los artistas del recital con un también numeroso grupo de gente. Abrasamos a Celso de fotos y también hubo algo de canto a cargo de Lolo y nuestro nuevo amigo José Antonio que demostró poseer una estupenda y bella voz de tenor lírico, y que atrajo a nuestra mesa al pianista,Rubén, con el que aprovechamos para conversar largo y tendido, hasta que amablemente nos “echaron” del local ya a altas hora de la madrugada.

A la mañana siguiente una de las viajeras se encontraba mal por causa de la cena, y ella y su marido dudaron si viajar o quedarse en Pontevedra. Finalmente decidieron subir al autobús y con alguna parada intermedia y la lógica preocupación llegamos a Betanzos, donde teníamos pensado parar a comer. Mientras el resto de viajeros dimos un pequeño paseo y comimos, ellos se acercaron al hospital en busca de asistencia médica. Afortunadamente su situación, tras el adecuado tratamiento, mejoró y pudimos hacer lo que restaba del viaje de vuelta mas tranquilos.

Bilbao 5-6 Junio 2010: La crónica

Creado el 9 junio 2010 dentro de Viajes

Veinticuatro viajeros partimos a las 9 de la mañana para Bilbao desde nuestro lugar habitual de la calle Coronel Aranda con la ilusión de ver al gran Leo Nucci acompañado de la soprano Inva Mula, en un a priori muy interesante concierto enmarcado dentro de la programación de la ABAO. El viaje transcurrió sin incidencias y tras la obligatoria parada por el camino llegamos a Bilbao y al Hotel Carlton. Tras el reparto de habitaciones llegó la hora de comer, lo que cada cual hizo donde más le apeteció. Un grupo fuimos al cercano Kirol, un restaurante pequeño y exclusivo en el cual según afirma Carlos Argiñano hay que comer la merluza a la romana de rodillas. Aserto con el que los que ya conocíamos al Kirol estamos totalmente de acuerdo, aunque añadiría que no solo hay que ponerse de rodillas en el caso de la merluza, sino con unos unos cuantos platos más de su carta, entre ellos la menestra. Unos vinos en la barra precedieron a la comida -en la que no faltó la merluza y la menestra- que como era de esperar agradó a todos los comensales a pesar de que los precios no son nada baratos.

Tras el correspondiente descanso y posterior acicalamiento nos dirigimos todos al Palacio Euskalduna, donde ocupamos las excelentes entradas de las que disponíamos y esperamos con expectación el comienzo del recital. Recital que fue unos de los mejores que el que esto escribe tuvo la oportunidad de escuchar a lo largo de su ya larga trayectoria de aficionado a la lírica. Leo Nucci estuvo inmenso e Inva Mula también estuvo a un gran nivel. La orquesta del Teatro Regio de Parma y la directora Kery-Lynn Wilson con su buen hacer contribuyeron al éxito del concierto, que transcurrió entre grandes aplausos y multitud de “bravos”. Testimonio incontestable del entusiasmo del público que llenaba el recinto. El recital terminó con la repetición por dos veces del dúo de la ”vendetta”, conocido fragmento del tercer acto del Rigoletto verdiano, uno de los papeles “fetiche” de Nucci que  estuvo muy bien secundado por Inva Mula y que fue sencillamente apoteósico.

Al día siguiente habíamos invitado a comer a nuestro buen amigo Mikel Viar, Gerente de la ABAO durante muchos años y con el que mantenemos una cordial relación a pesar de llevar unos cuantos jubilado. El lugar de reunión era el restaurante Aizpuru sito en la localidad de Fruiz, entre Munguía y Gernika, establecimiento que nos había recomendado el propio Mikel. Aprovechando la cercanía de la localidad de Bermeo nos acercamos antes a esta bella villa marinera que la mayoría no  conocíamos. La recorrimos de cabo a rabo y nos agradó sobremanera. Luego de un pequeño aperitivo partimos hacia el restaurante, con el que dimos sin dificultad. A poco de llegar  llegó también nuestro invitado acompañado de su encantadora esposa y tras los saludos y presentaciones de rigor  nos sentamos a la mesa. El menú fue abundante y excelente, pasando un rato muy agradable a lo que contribuyó la amabilidad de las personas que nos atendieron. Pos supuesto que con nuestro viejo conocido Mikel hablamos largamente de ópera y por supuesto de cantantes.

Tras las fotos de rigor nos despedimos de nuestros invitados y del personal del local y sin más nos metimos en el autobús rumbo a casa.